Institución de Ministros Lectores y Acólitos

Como Familia Seminario nos alegramos por la respuesta vocacional de algunos de nuestros hermanos. El día 30 de noviembre, mediante su rito propio, han sido instituido como Ministros Lectores los seminaristas: Guillermo Espinoza, Armando Ramírez, Emmanuel Ponce, Fernando Gómez, Christian Rodríguez, Juan Daniel Hermosillo, Ignacio Gómez, Alejandro Ortiz y Daniel Marmolejo. Así mismo fueron instituidos Ministros Acólitos: Juan Medrano, Deciderio Mercado, Francisco Solorio, Nabor López y Antonio Gutiérrez.

La celebración, presidida por nuestro Obispo, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, se llevó a cabo en la Catedral diocesana, a las seis de la tarde. A ella acudieron: la comunidad del Seminario Mayor, las familias de los nuevos ministros, bienhechores y amigos del Seminario, así como el Pueblo de Dios y hermanos peregrinos.

La respuesta de cada uno de los seminaristas, se va haciendo por la recepción de los ministerios, más comprometida en orden al servicio del Pueblo de Dios. Este hecho es la respuesta a un llamado venido de Dios. A este respecto, Mons., Jorge Alberto, mencionaba, que, al igual que San Andrés, fiesta propia del día de la celebración: “Dios ama y se inclina por cada uno, les tiene cierta predilección, pero para el servicio en esta vocación del sacerdocio”.

Después de la celebración, se compartieron los alimentos en las instalaciones del Seminario, donde se propició un espacio grato de convivencia fraternal.

Sigamos en oración por cada uno de los seminaristas que se forman en nuestro Seminario, de manera especial en estos días en que en nuestra Diócesis celebramos el Día del Seminario. Brindemos todo lo que podamos para el sostenimiento de las casas de formación, primeramente, jóvenes dispuestos a seguir al Señor, impulsados por nuestro apoyo y, por qué no, invitado a esta experiencia por cada uno de nosotros; con nuestro apoyo espiritual en la oración fervorosa, y en el apoyo económico.

Que María Santísima sea nuestra poderosa intercesora.

Notas sobre los ministerios

Según el Mutuo Proprio Ministeria Quaedam en los números V y VI, que determina la razón de los ministerios instituidos, están son las funciones de cada uno:

Ministro Lector: queda instituido para la función, que le es propia, de leer la palabra de Dios en la asamblea litúrgica. Por lo cual proclamará las lecturas de la Sagrada Escritura, pero no el Evangelio, en la Misa y en las demás celebraciones sagradas; faltando el salmista, recitará el Salmo interleccional; proclamará las intenciones de la Oración Universal de los fieles, cuando no haya a disposición diácono o cantor; dirigirá el canto y la participación del pueblo fiel; instruirá a los fieles para recibir dignamente los Sacramentos. También podrá, cuando sea necesario, encargarse de la preparación de otros fieles a quienes se encomiende

temporalmente la lectura de la Sagrada Escritura en los actos litúrgicos. Para realizar mejor y más perfectamente estas funciones, medite con asiduidad la Sagrada Escritura.

Ministro Acólito: queda instituido para ayudar al diácono y prestar su servicio al sacerdote. Es propio de él cuidar el ser-vicio del altar, asistir al diácono y al sacerdote en las funciones litúrgicas, principalmente en la celebración de la Misa; además distribuir, como ministro extraordinario, la Sagrada Comunión cuando faltan los ministros de que habla el c. 845 del C. I. C. o están imposibilitados por enfermedad, avanzada edad o ministerio pastoral, o también cuando el número de fieles que se acerca a la Sagrada Mesa es tan elevado que se alargaría demasiado la Misa. En las mismas circunstancias especiales se le podrá encargar que exponga públicamente a la adoración de los fieles el Sacramento de la Sagrada Eucaristía y hacer después la reserva; pero no que bendiga al pueblo. Podrá también -cuando sea necesario- cuidar de la instrucción de los demás fieles, que por encargo temporal ayudan al sacerdote o al diácono en los actos litúrgicos llevando el misal, la cruz, las velas, etc., o realizando otras funciones semejantes.

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